
miércoles, mayo 20
Como superar la vejez

viernes, mayo 15
LOS ARBOLES Y LAS PLANTAS



jueves, mayo 14
Como siempre

miércoles, mayo 6
El momento para pensar

miércoles, abril 22
LAS VOCES

lunes, marzo 30
Extraña rosa

viernes, marzo 27
CISNE NEGRO

jueves, febrero 19
Despiadado calor
Todo el día trabajando, pensó, para sufrir este infierno? Valía la pena haber dejado su lindo terruño y su buena familia para buscar futuro
Si, también hacia calor en su provincia, pero allí tenía una salida. Se acostaba debajo de los árboles, cerca del aljibe y cada tanto un balde de agua fria sobre su cuerpo, lo dejaba en posición de seguir descansando. De solo pensarlo se sintió más desdichado. Le llegó el aroma de su patio,comunion de flores, tierra y comida materna. Casi se puso a llorar
Se arrastró hacia un costado un poco más seco de la cama, prendió su pequeña radio, ...justo cuando una voz decía...temperatura 38 grados, sensación térmica 41 grados. No le extrañó, pensó que se habian quedado cortos.
Sin saber como, se fué quedando dormido mientras pensaba...no puede durar toda la vida. Tal vez mañana llueva y refresque.
Cuando comenzó a amanecer, se levantó de un salto abrió la cajita donde guardaba sus ahorros. No era mucho, pero le alcanzaba. Si llegaba a tiempo para el primer micro abrazaría a su madre antes de la cena. La próxima noche...sería muy distinta a la de ayer.
lunes, febrero 16
En la iglesia

Su casa ultimamente, era un verdadero caos. Un marido bastante ausente, dos adolescentes imposibles, un padre enfermo y demandante...y cuatro perros.
De silencio, ni hablar. Tampoco,para ser sinceros, de atención a su persona. Estaba segura de que no notarían su ausencia hasta que tuvieran hambre. Tenía que respirar.
Hizo un resumen de su vida y llegó a una conclusión. No había sido mala hasta...hacía dos o tres años. Después de que Nancy cumpliera sus 15 años, todo cambió. No parecía razonable, pero era así. De pronto esa nena que la acompañaba tanto, se empeñó en volar sola. Iba y venía, casi no la veía y cuando estaba en casa era una malhumorada total. De Sergio...bueno un muchacho de 18 años...es una especie de huésped que a toda hora busca comida, remeras limpias y si se encuentra con su hermana pelea y grita su nombre como reprochandole el haber procreado algo que el no pedía.
Papá...bueno, había que tener paciencia. A esta altura de su vida no está muy seguro de nada. Pide comer y recién lo hizo, habla en tiempo presente de personas que hace rato que no existen. Eso cuando está bien! A veces se niega a comer o a beber y ahí está ella para insistir y engañarlo para que se alimente.
Bueno, esto tampoco es una vacación, ni siquiera un fin de semana largo...solo unos minutos para recuperar el aliento.
Hay que volver a casa, pensó. Tampoco soy una irresponsable. Miró el reloj y sin darse cuenta, había pasado una hora.
No se apuró. Segura de que no habían notado su ausencia, caminó despacio hasta su puerta.
Cuando la abrió, su familia en pleno...estaba dando vueltas por la casa. Nerviosos y preocupados la recibieron con alegría.
Le dijeron que no se preocupara, que si estaba bien. Ante su confirmación, le ofrecieron un lugar en la mesa y le contaron que Papá y Sergio habían comprado algo que a ella le gustaba y que Nancy estaba cocinando...
Ella no salía de su estupor. No sabía si era un milagro producto de su visita a la iglesia. Pero mientras oía a sus hijos reír y veía a su marido sirviéndole cariñosamente la comida, llegó a la conclusión de que había exagerado un poco, que tal vez el cansancio...pero decidió que sea lo que fuere...iba a visitar la iglesia sin aviso y cada tanto, para volver a vivir esta experiencia.
lunes, enero 12
La cabellera del Rio de la Plata

Para Juan era automático mirar al agua y sentir el perfume de la cabellera de su amor eterno. Tal vez por el color leonado de las olas que se parecía al color de su cabello. Ese amor, que aunque intentó olvidar o al menos suavizar con otros amores, no logró borrar.
Entonces el recuerdo de su carita alegre, le entristecía el día. Trataba de observar a los pescadores, que a pesar de todo, insistían en llevarse alguna pesca , pero su mente volvía a reprocharle la pérdida.
Es que no podía entender como había perdido a una mujer así. Tan especial.
En un principio odió al que supo entenderla y se la llevó. Pero después comprendió que no la había perdido. Su estúpida ceguera fue demasiado.
Ahora era tarde ...y volvió a mirar el río, a suspirar, como siempre.
Mirando a su alrededor vio infinidad de parejas y familias compartiendo ese espejo triste, que los porteños queremos tanto y está practicamente oculto por emparedamientos varios. Volvió a un atardecer en el que vio a muchas personas sentadas en las ruinas de un local demolido, mirando al río en completo silencio. Esa imagen le quedó grabada. Tenemos nostalgia de río-madre, pensó.
Dio una vuelta por los alrededores y a medida que pasaban los minutos su corazón empezó a calmarse. Una casi resignación le iba llegando de a poco. Ya era suficiente. Ya debía cicatrizar esa herida. Mirar hacia adelante. Sería duro pero no imposible si lo resolvía con firmeza.
Aspiró esa mezcla de olores donde el viento se juntaba con los aromas de las parrillas de el lugar. Un padre tratando de arreglar una cometa, una señora sirviendo bebidas a su familia, niños jugando a correr libremente, casi volando como los pájaros. Eran personas comunes, la mayoría tendría problemas de todo tipo. Pero ahí estaban tratando de gozar la naturaleza.
Se sentó en la sombra, se sacó la campera y entrecerrando los ojos se dispuso a hacer lo mismo. Después de todo...la vida continúa...y es hermosa en un día de sol.
martes, enero 6
Paseo en la mañana

Los que nos quedamos por causas ajenas a nuestra voluntad, tenemos entonces más lugar para movernos, y en general es hacia donde estemos más frescos....piletas o lugares similares.
Pero yo he decidido hacer mía la ciudad. Caminar sin rumbo por estas calles que la gente transita durante todo el año, apurada, con cara de pocos amigos, tropezando y chocando contra el que se nos ponga por delante.
Como estoy en este plan de paseo me dedicaré a observar, a encontrar esquinas, edificios, cúpulas.callecitas cortadas. Esas maravillas que nos rodean en esta vida y que por apuro y locura de nuestro trajín diario, no vemos o no queremos ver. Primer paso..llegar a Av. de Mayo. Es mi preferida. LLevo mi cámara, trataré de fotografiar mi calle como turista. La primer sorpresa: Todo es más lindo que nunca.
Veo una planta que ha crecido de entre los ladrillos de una vieja construcción y se estira hacia la calle como queriendo acariciar a la gente que pasa.
De pronto pienso que lo que nos rodea, es parte de nosotros. Somos nosotros mismos. Esa plantita es un ser vivo que busca que lo vean, lo noten, lo quieran.
Levanto los ojos para ver y fotografiar a mis queridas y antiguas cúpulas. Cuantas historias albergarán esos techos abovedados?. Cuanta felicidad, cuanta tristeza?
Me parece ver un guiño en una de sus ventanas. Será que de tanto mirarlas ya me conocen?
Oigo algo parecido a un cascabel, es un niño que juega con su perro. Su risa me vuelve a la realidad. Pero el también mira hacia arriba y señala con su dedito.
Habrá visto algo que yo no veo. Deseo ser niña otra vez. Dicen que los niños ven cosas que los grandes no vemos. Por más que me esfuerce, no descubro nada. Para algo existe la imaginación. Me parece que el niño vio el guiño de la ventana.
Un gato corre entre mis pies. Por un momento me asusto, luego, sonrío aliviada.
En un balcón canta un pájaro, luego otro. Es hermoso su canto y decido escucharlos.
Sigo mi paseo. A mi lado pasa la gente en cámara rápida. Parece un sueño. Sonrío. Es muy bello. Me propongo volver a hacerlo. La vida vale la pena en estas circunstancias. Es casi perfecta. Casi.....si logramos por un instante no mirar demasiado lo que nos duele a nuestro alrededor.
lunes, diciembre 29
Un año terminando...

jueves, diciembre 11
CANTOS NUEVOS

viernes, diciembre 5
Molestias bellas

sábado, noviembre 29
Era de madrugada

sábado, noviembre 15
Decision

domingo, noviembre 9
Reina apocaliptica

martes, noviembre 4
Escribime..

domingo, octubre 26
Buenos Aires, Montserrat.






Vivo en uno de los barrios mas antiguos de la ciudad de Buenos Aires. Monserrat, o Montserrat,como debería decirse ya que se llama así en honor a su parroquia, que fue construida en 1750 por el arquitecto Antonio Mansella, a pedido del chacarero catalan, Juan Pedro Sierra. Desde entonces, alberga una réplica de La Moreneta.
Veo cada día desde mis ventanas su hermosa cúpula.
Resulta, que nací a escasas cuadras de aquí...pero no fué hasta ahora, desde hace seis años, que volví a mis fuentes.
Estoy enamorada de esta zona...de sus edificios, sus cúpulas, que son como un paisaje dentro de otro más moderno, más actual.
Me siento como una turista caminando sus calles...y esto se refuerza ahora.
Casi no se oye hablar en castellano-argentino. Peruanos, bolivianos, uruguayos, paraguayos, chilenos y de otros países sud o centro americanos en menor medida, hubo siempre y están integrados a nuestra vida. Pero ahora no solo se oyen estos acentos o los europeos o los americanos del norte. Hay idiomas y vestimentas que no se pueden descifrar facilmente. Y los extranjeros parecen ser más que los que vivimos por aquí.
A mi siempre me alegró que fuéramos un país tan cosmopolita, donde cada uno de nosotros llevamos sangre de varios lugares del mundo. En este momento, ir a hacer las compras, significa viajar por otros países. Conversar y oír hablar en portugués, ingles, francés...una señora española me pregunta por el mejor dulce de leche, una estudiante canadiense por un aceite neutro y unas brasileras...por el aceite de oliva !!
O sea que ir al mercado, es dar la vuelta al mundo!
Bienvenidos todos. Perdón a los que no entiendo...espero haber acertado los gestos...y que hayan comprendido los mios.
Le dejo unas ilustraciones del barrio...a ver que les parece. Y seguiré contándoles de Buenos Aires...con el secreto deseo de que vengan y así poder conocerlos.
sábado, octubre 11
Hermanas

