lunes, febrero 25

Pereza


En cuanto abrió los ojos, decidió...no hacer nada en ese día que comenzaba. Fué así, de pronto. Una decisión repentina.
No se trataba de quedarse en cama, podía ser en cualquier lugar o en cualquier mueble. Mejor aún al aire libre ...sobre el pasto, o sobre una rama...que más daba. Sólo...no hacer, y lo que era más importante, no pensar...nada!
Tratando de poner la mente en blanco, desenchufó el teléfono, y decidió que el mejor lugar...era ese gajo de árbol que la última tormenta había dejado en el piso, como una vivienda de pájaros desquiciada. Ahí estaba, ya un poco abandonándose a las inclemencias del tiempo...como ella quería hacer. No habían retirado el viejo tronco desgajado...era grande y pesado...y varias veces rondó por su loca cabecita, la idea de dejarlo de adorno, o de refugio..lo mismo daba. Si la tormenta quiso...era un poco la mano de Dios.
Tomó una jarra con agua, unas galletas...y allá fué. Trató de ponerse en alguna de las posiciones que había visto asumir a los felinos en el zoológico, o en fotos.
Claro! No era facil...no tenía el estado físico de estos animales. Tal vez, el tronco no era lo suficientemente ancho...No lograba una "cierta" comodidad. Quedaba claro que no tenía que ser una hamaca...pero ...Probó boca arriba, no...le dolía la espalda. Imposible de costado. Por fin, en una actitud desmañada, que no quería que nadie viera, logró colocarse semi-cómoda, como para poder relajarse.
Estaba decidido que no quería pensar en nada....Pero cómo se logra? Quizás los orientales...
Alguna vez trataron de poner la mente en blanco?...Permítanme reir...
Al menos no era para ella. Acudían en tropel...todas las cosas por resolver. No de ese día...de la semana entera!!
Por fin, logro con gran esfuerzo...una especie de sopor...algo que la fué adormeciendo pero con lucidez. Sintió que era lo más cercano al bienestar feliz que quería lograr.
Que bueno, este es el "far niente" de los italianos, pensó. Tengo que practicarlo seguido...y perdió el sentido de la realidad.
Ahora estaba recorriendo una selva muy verde , que olía a hierbas y flores. Caminó mucho tiempo...los lugares no se repetían...A veces cascadas caían desde la altura infinita...y otras, encontraba un valle sembrado de dorado.
Tanto caminar, creía, le trajo un vacío en el estomago, que identificó como hambre.
Ese era el problema..las necesidades terrenales. Que comer? No veía frutos a la vista y aunque había visto algunos animalitos en su recorrida...pero que? Matar un conejo? Ni loca!!
De pronto la conmovió un grito. Era sordo al principio...pero fué aumentando...y luego, un timbre! En la selva?. Trató de moverse pero tenía un brazo y una pierna dormidos. Logró tomar control de sus sentidos...y recordó que el día anterior había hecho un pedido al supermercado...Después de todo...era la respuesta de la civilización, a su problema de apetito. Mordió una galleta, fué hacia la puerta y apenada ante su fracaso, pensó...Dios!! Que difícil es la pereza!!



jueves, febrero 21

Quirófano


No le gustaba madrugar, pero debía reconocer que las cosas se veían distintas a esa hora. El aire era diáfano y aún sin contaminar, los pájaros empezaban su canto y el sol tenía un hermoso color amarillo-verdoso. O así le parecía.
Durante su internación, más larga de lo calculado, había esperado ansiosa ese día. Tanta preparación, tanto estudio, la tenían cansada. No veía la hora de volver a casa, pero no podría hacerlo, sin pasar por el quirófano.
Hasta ese momento, no había pensado en peligros ni miedos. Y no era que ahora lo pensara, pero tomó conciencia del momento.
Hizo un repaso de su vida...hermosa, reconoció. Si, hubieron problemas varios, por supuesto, pero en general...fué muy positiva.
Un esposo que la amaba y la cuidaba, una hija y un hijo muy buenos y cariñosos, nietos divinos...Había amado y seguía haciéndolo. Hizo casi siempre lo que le gustaba, viajó...compartió con familia y amigos, muchos buenos, y algunos malos momentos.
De pronto, como una señal de alarma, pensó que tantos estudios no presagiaban nada bueno...y que, según decían, todas las operaciones...eran peligrosas.
Respiró hondo...y se dejó llevar.
Mientras terminaban de preparar el quirófano, la colocaron junto a un ventanal....Mirando el límpido cielo, recordó sus muchas vacaciones en carpa junto a su esposo...volvió a sentir el olor a hierba y a mar...y supo, segura ya,...que nada malo podía pasar en un día tan hermoso como ese.....

martes, febrero 19

Escuchando...


La escuchaba, como otras veces. Casi sin poner atención. Ella no parecía darse cuenta y continuaba hablando. No supo si fué una palabra, un cambio de tono o un gesto. Pero de pronto, los sonidos llegaron a sus oídos.
Hablaba de su juventud, de sus utopías, de como creía que las cosas iban a cambiar...pero no. Recordaba cuando sus padres le hablaban de la guerra y ella creía que eso no iba a pasar ...acá, no. Cuando veía noticieros y lloraba por los niños que se separaban de sus padres y pensaba que nunca más los volverían a ver...y tuvo que verlo en carne propia, en su propia patria.
Decía que cuando pensaba que las cosas cambiaban, siempre aparecía algo o alguien...que volvía a detruir sus esperanzas.
Notó que estaba más vieja, más cansada. Se asombró de no haberlo notado antes. Claro, era su madre y siempre estaba ahí. A su lado, trajinando, cocinando, moviéndose por la casa, eternamente ocupada en algo. Hablaban sí, pero era más un monólogo de ella, ávida por hacerse escuchar. Y ellos...bueno tenían muchas preocupaciones. Contestaban con monosílabos...y luego se iban. Cada cuál a lo suyo.
Por primera vez, pensó que no era que a ella no le importaban las noticias. Que incluso sus observaciones eran inteligentes. Oh! mamá no es tan tonta!! Que hasta estaba de acuerdo en lo que ella estaba diciendo. Que estaba asombrado de su información y de la profundidad de sus pensamientos y sus ideas. Que por primera vez veía a una "mamá" distinta. Desconocida. Intensa.
La fué llevando a otros tópicos, y resultó igual. Cine, libros, historia. La iba probando, pero a la vez , la figura de la madre iba creciendo. Ya no era sólo una madre, como las de sus amigos...como otras...era una mujer pensante! Un ser humano con mayúscula!
Se dió cuenta de lo que tantos años de ignorancia y egoísmo, no habían servido para conocerla. La amaba por ser su madre. Nada más...
Se levantó, la abrazó muy fuerte. Ella se sobresaltó. No estaba acostumbrada a estas manifestaciones...Pero el hijo, no se acobardó. Le estampó un beso en la frente y le dijo que no sólo la amaba...que la admiraba como mujer, como ser humano...y lloró ante el descubrimiento..mientras su madre lo acariciaba con ternura..

miércoles, febrero 13

Por que?



Siempre se preguntaba por que los seres humanos, en su mayoría, eran así. Por que ese belicismo, esa agresión esa desconfianza a priori, en fin...esa manera de vivir sin vivir...que no es nada más que eso. Por que hay gente que no quiere a nadie...es falta de amor? Es miedo a dar? O es desinterés hacia todo y todos?
Ella no había tenido una gran vida, sin sobresaltos ni penas. Todo le había sido difícil..y sin embargo..no se sentía mal con el mundo.
Cuando se dió cuenta que su pareja era como la mayoría...pensó que podría arreglarlo. Mucho cariño, paciencia...tranquilidad. Hacerle ver que no todos eran "malos", que se podía vivir con más paz, si poníamos un poco de voluntad para no ser eternos combatientes.
Vaya que lo intentó...durante años recibió a cambio, asgresiones verbales...y en más de una oportunidad, de las otras. Los vecinos se acostumbraron a verle moretones que se justificaban con caídas o golpes con los muebles.
No logró cambiarlo...ella sí cambió. No se hizo como el, pero fué perdiendo paz. Y con la paz, se fueron su alegria, su ternura, sus risas de cascabel, y no volvieron más.
Ahora que el no está. Que Dios se apiadó de ella y se lo llevó (ella espera que lo más lejos posible) no sabe por donde empezar para volver a vivir.
Siente que todo su entorno, es el odio inculcado por el. No sabe como empezar a creer en otros y se encierra en su soledad.
A pesar de todo...lo extraña. A pesar de su naturaleza buena, tantos años de escucharlo y verlo actuar, le dejaron por lo menos una semilla de duda.
Lo malo de estas personas, piensa, es eso precisamente, que dejan una mala semilla en el corazón de los que lo rodean.

miércoles, febrero 6

Pepo


Sara, ese loro es Pepo, mi loro...Sara ponía cara de ...te parece?...Vos sabés que sí....Que el mio no está en casa.....Yo lo encontré en el balcón, acá hay muchos loros. Sara, tu balcón está pegado al mio!!...Yo que sé?...todos los loros son iguales!

Podía estar todo el día discutiendo con ella. No me lo iba a devolver!! Para colmo, no sé si extrañado por lo que pasaba...o por hacer una broma, los loros son ladinos como ellos solos, el muy sinvergüenza, no me hablaba...a pesar de que me miraba y movía la cabecita.

Sara aprovechaba...ves? no es el tuyo...te hubiera hablado!...Yo insistía...es que extraña...pobrecito...(mientras pensaba en hacerlo al horno, por maldito)...No hubo caso, ella se agarró de eso...y no me lo devolvió.

Al día siguiente, lo oí hablar...No había duda...era Pepo...si hasta me imitaba y decía...Peeepooo, como me hacía a mi.

La llamé por el balcón...y por teléfono...pero no estaba, o se hacía la distraída...

Así siguió la cosa...cada vez que el loro hablaba...ella...no estaba!! Que casualidad!!

Cuando la veía y le contaba, me decía que como lo extrañaba...me parecía escucharlo!! La muy...

Bueno, no tenía otra. Yo sabía que a Pepo le encantaba que le cantara, y se aprendía las canciones que le gustaban, con letra y todo...

Me dedique full-time a escuchar a Pepo. Se suponía que cuando el hablaba...estaba solo.

Le canté durante horas, en el balcón unos temas fáciles para el...con letras a propósito, ya saben...Diciéndole, cualquier cosa menos bonita, a Sara. Pepo siempre cantaba conmigo cuando conocía la canción. Hacíamos un dúo perfecto!

En cuanto ví que Pepo se sabía las letras...seguí mi plan. Cuando oía que Sara estaba en casa...me iba al balcón a cantar.

Pepo cantaba a los gritos conmigo.Como un castigo....Sara estaba en esos días medio enferma y no salía. Me imagino...Pepo cantando a los gritos...y ella quizas con dolor de cabeza, o fiebre. Lo siento...a mi no me quedaba otra...lo quiero mucho a Pepo.

Bueno...más o menos a la semana...creo que cuando se sanó, me tocó el timbre. Traía a Pepo. Creen que dió el brazo a torcer?...Me dijo, ya que se te fué el loro...no querés este? Yo no lo puedo cuidar...

No quise pelearme. Si le había gustado Pepo...teníamos algo en común. Le puse el dedo extendido, como hacía siempre y el se posó con cariño, haciendo un ruidito cómplice.


martes, febrero 5

El premio de Iris


Iris, esto me emociona...por que teniendo un blog tan hermoso...que leas el mio...me hace sentir como nominada al Oscar. Muchas gracias. Como sin saber que me habías premiado...a mi vez te mandé un premio...no voy a repetir lo que ahí pongo (en mi blog) Está claGracias por leerme..un abrazoro...hay placeres recíprocos en la lectura de los blogs...Gracias guapa!! Y...los cinco que agrego son


1) Al amigo que es poeta-duende y se aparece para darme su aliento, El poeta.



2)A mi nueva amiga Lina, por que con apenas conocernos, ya nos hemos reído juntas y gustado nuestros blogs..Gracias por conocerte



3)Para mi otro nuevo amigo, Manfred. La tercera pata de nuestras risas y desde ahora, compañero en los blogs



4)Para este blog de poetas...que tanto hace falta...Gracias por estar



5)Para mi querida TS, que aunque sé que lo tiene...se lo otorgo por que se merece muchos premios...este es mi deseo...una abrazo y gracias



y este es el premio.....



He recibido una enorme alegría que me llena de orgullo...Un premio que me fué concedido por mi querida amiga TS, a quién yo admiro y leo siempre. Este premio es para los amigos que leemos a diario y que nos llegan con sus spots, que nos emocionan. Que me haya sido otorgado, es una dicha enorme. Quiere decir que estas pequeñas crónicas mias son del agrado de otros amigos invisibles que me rodean. Gracias TS...y paso a cumplir con las reglas del premio. Esto fué lo que puso en su blog TS, cuando me eligió:



A mi queridísima amiga Alicia M. (Resulta que ahora)...eres excepcional niña...gracias por todo, te lo mereces...



Tengo que elegir a 7 blogs amigos...es una tarea muy dificil, ya que todos los que leo siempre, se lo merecen...pero ...aquí van los 7



1) A mi maestro-hermano. Por que fué quien me impulsó a escribir y me anima permanentemente, Roberto Esmoris Lara (que no sea demasiado tarde) y por que a pesar del tiempo...me siguen emocionando sus escritos

http://quenoseademasiadotarde.blogspot.com/



2)A mi amiga Maraia, que escribe cosas hermosas y me invitó a compartir su cofre. Gracias Maraia por tu cariño y confianza...

http://cofredecuentos.blogspot.com/



3)A mi querida amiga Iris, que me llega desde mi hermosa Galicia, y me hace compartir hermosos viajes por España de su mano. Siempre te seguiré ...viajera...

http://sincafeina.blogspot.com/



4)Trini Reina...Gracias Trini por tus hermosos blogs y por darme aliento para seguir adelante pese a todo...

http://parvedades.blogspot.com/

http://poemasdeshamma.blogia.com/



5) A mi querida amiga Paqui, otra de las viajeras que me llevan por su mundo y a la que me une el amor a los niños...gracias Paqui.

http://tierradenomadas.blogspot.com/

6)A mi linda hermana de Costa Rica, a la que conocí personalmente y ya somos muy amigas. Gracias por tu amistad y tu hermoso blog.

http://marielafb.ticoblogger.com/



7) y por último a mi querido Alejandro, mi profe de Literatura preferido, que con su gran sentido del humor y su pedagógico estilo...me llena de orgullo

http://goliardicayapolinea.blogspot.com/





Estos son algunos de mis premiados...pero Como a su vez tengo un premio más que agradecer a Iris, según me acabo de enterar...puedo agregar a varios más a la lista.

miércoles, enero 30

No quiero...


No quiero cosas de ellos. Tengo lo mio. Una cajita de fósforos muy linda, de madera, para guardar mis monedas. Revistas, con lindas figuritas. No sé leer pero no importa, me sirven para dormir. Las pongo en el piso, y listo! Una campera. Me abriga bastante bien. Bueno, comida si me dan, acepto. No me gusta robar.

Mi familia? Por eso me escapé. Quiero verlos. Me dijo el policía que no puedo ir. Que son muchos hermanos, que mi papá está encerrado y que me convenía quedarme en ese asilo. Ahí, al menos me daban cama y comida.

No sé...se enojó. Dice que si me sigo escapando...que a lo mejor, me encierran peor. Le parece que hay algo más malo?. No, no me tratan mal, pero no me hablan. Bah! si, me hablan para decirme lo que tengo que hacer. Levantate, hacé la cama, lavate, comé. Cosas así...bueno, en casa tampoco me hablaban tanto, pero estaban mis hermanitos para jugar y había árboles y pasto. Que se yo, me gustaba más.

Que va a pasar? Y, me llevan de vuelta. Si, me aceptan. Pero cada vez se enojan más conmigo. No me dejan salir a jugar a la pelota, tengo que pasar el trapo al piso...

No importa. Cuando yo sea grande...voy a hacer lo que quiera. Sobre todo me voy a buscar una familia. Si no me quieren en mi casa...a lo mejor me quiere alguien. Yo como poco, y puedo ayudar a limpiar y si me enseñan...puedo hacer otras cosas. No, no va a ser lo mismo...pero algo es algo...no le parece?

lunes, enero 28

Lamentos de pájaro...


Desde hace unos días me llega un lamento. A distintas horas del día se oye algo que parece el grito lastimero de un niño, mezclado con un grito de animal torturado. El sonido es fuerte. Los primeros días me asusté. No viendo lo que producía ese sonido...no sabía a que atribuírlo. Con el tiempo, comprendí que era un pájaro. El sonido llegaba desde distintos lugares. Se movía por el aire, pasando de un lugar a otro. En esos momentos, el grito o canto, me entristeció. Parecía un lamento muy desgarrador. Lo extraño es que no se oía más que a ese pájaro...como si los demás se hubieran escapado, o tuvieran miedo de cantar.

Busqué con la vista la imagen del ave. Pero no lograba encontrarlo. Veía pájaros y palomas yendo de acá para allá, como ocupados en algo importante. Creo que logré divisar un pájaro grande no conocido, caminando por una terraza, antes de levantar vuelo. Era oscuro. Es todo lo que sé.

Ahora, parece que sus gritos son más suaves. Aunque permanece dando vueltas. Y por momentos se oyen más fuertes. Lo que me tranquiliza, es que los otros pájaros, comenzaron a cantar otra vez. No sé lo que significa. Si es que se acostumbraron al nuevo sonido, si comprobaron que este nuevo personaje no hacía daño, o si cansados de oírlo gritar solo, decidieron elevar sus voces para hacerse oir . Pero es un alivio...

jueves, enero 24

Tal vez...


Hace muchos años, él visitaba El Bolsón, hermoso lugar cerca de Bariloche, República Argentina. La casa estaba en la ladera de una montaña. Alrededor, bosque y matorrales...Cerca de la ventana de la casa principal...corria un arroyo que bajaba desde las alturas y cantaba una canción cristalina con perfume a tierra mojada, pasto, pinos y hierbas.No era un lugar para dejar, era de una perfección de postal para turistas o románticos.

Tal vez por esa curiosidad de investigar, dió unos pasos fuera del sendero...El perro de la casa, un perdiguero tan bueno que defendía a las liebres de los cazadores, se levantó y lo siguió. Feeling, que así se llamaba, no sabía hacia adonde iba ese hombre, pero tal vez, por que era un amigo de la casa, lo acompañó mansamente.

El hombre caminó...apartándose de los caminos marcados. Se metió por lugares desconocidos. Desde algunos escondrijos de las malezas, aparecían perros que saludaban a Feeling y después de seguirlos unos pasos, volvían a sus lugares..

Tal vez confiando en esta familiaridad de los animales, siguió caminando sin tomar recaudos para saber como volver. Sin darse cuenta de la hora, notó que iba cayendo el sol. Trató de retomar un sendero...pero se le desdibujaban.

No sabía donde estaba y no veía persona alguna para preguntar...tampoco casas o algo parecido...

Apuró el paso...ya preocupado, temiendo perderse si llegaba la noche. Pero caminaba sin rumbo. Tal vez...se estaba alejando.

Feeling lo seguía...tal vez pensando que el hombre sabía lo que hacía. Durante largo rato dieron vueltas...y empezó a desesperarse....A quién recurrir en esa soledad!!

En su temor, miró al perro y le dijo...estoy perdido, llevame a casa...el perro lo observaba como queriendo entender. Por favor, ayudame...Feeling seguía intentando comprender...

De pronto recordó que los dueños del perro, se trataban de papá y mamá uno al otro. Entonces dijo lleno de esperanza...llevame con mamá Feeling!

El perro paró las orejas, dió media vuelta...y avanzó decidido...El lo siguió.

"Tal vez", el perro entendió lo que decía. "Tal vez", sólo quiso volver. Pero cuando ya entrada la noche, se encontró a salvo dentro de la casa, pensó que si no hubiera sido por los "tal vez", quizás no se hubiera perdido...o "tal vez" nunca hubiera sido capaz de volver...y hubieran encontrado su cadaver en el bosque..."tal vez" con el perro al lado...

lunes, enero 21

Paisaje triste...


Se quedaba acurrucada en la cama. Nunca había hacho esto. Luchaba por ser como siempre, que de un salto se levantaba y ya estaba en movimiento. Pero todas sus fuerzas no alcanzaban. Llegó a pensar, si no estaba delirando su imaginación. Por que le parecía que nunca podría pegar ese salto que la volviera al pasado.

Distinto era cuando...pero no, se negó a pensar en eso. Había jurado que nunca más volvería a hacerlo. Tenía que lograr dejar esa pesadez que la invadía.

Antes...había felicidad por delante..Tal vez ese era el motor que la movía. Ahora...los sueños eran muchas veces, aunque no todas, mejores que el despertar.

Juntó todas sus fuerzas, y logró abrir los ojos y sentarse. Ahora, todo sería más fácil pensó.

Se levantó y fué hasta la pileta del baño. Se lavo la cara con agua fria, pero no se miró al espejo...no hacía falta.

Fué hasta la cocina. Se preparó un té, y aún sin abrir las persianas, se lo tomó.

Logró con dificultad, llegar al dormitorio. Sentía como si cada paso fuera un escalón que iba subiendo. Un escalón medio destartalado que se movía bajo sus pies. Hizo equilibrio para no caerse y llegó hasta la ventana. No creía poder abrirla, pero necesitaba ver la luz, sentir el sol en su piel y en sus ojos.

Después de mucho trabajo, con el impulso de sus manos doloridas, se abrió...

Reconoció el jardín...el aljibe, la glorieta. Sintió un gran alivio y hasta un poco de paz y alegría. Cuando su vista llegó a la reposera junto a los canteros de rosas, vió que alguien se sentaba.

Era una mujer vestida de blanco que le resultó muy conocida. No podía creer que..

Salió como no pensaba que era posible...con los ímpetus de antaño. Bajó los cuatro escalones que llevaban al jardín, sin siquiera pisarlos....corrió hasta llegar a la reposera...si, no había dudas . Era ella!! Era su cara de antes...cuando estaba bien y feliz. Se miró las manos...pero se iban desdibujando...gritó, pero sin sonido...la angustia le llenó el pecho...Después no supo más nada.

jueves, enero 17

Sueños que vuelan


La niña dijo...mis sueños vuelan...La madre le contestó...todos los sueños vuelan.

La niña dijo, son de colores y vuelan como mariposas...la madre preguntó...vuelven?

La niña dijo...no. La madre se quedó muy triste.

lunes, enero 14

Intuiciones


Entró a la oficina como una ráfaga de viento de verano. Rápida y calurosa. Comenzó a golpear las cosas de sus escritorio como queriendo clavarlas en sus lugares. Me acerqué y le pregunté que le pasaba. Me hizo señas con las manos de que esperara...como si quisiera recuperar el aliento. Acerqué una silla, me senté y me dispuse a escucharla.


Cuando se serenó, me dijo...Te cuento desde el principio...Le aclaré que así se empezaba.


Viste que yo siempre te digo que me vale la primera impresión...que veo una persona y si me cae mal...o no me cierra...a la larga pasa algo que me dá la razón? Bueno...otra vez me pasó.


Conocí un hombre. Vamos a decirle así. Me cayó mal de entrada. No sé...tenía todo para gustarle a cualquiera. Buen mozo, simpático, elegante, con buena conversación...


A primera vista, nada que pudiera parecer malo...pero no sé...la señal de alarma de mi intuición...no dejaba de sonar.


Bueno...luché contra la famosa alarma...me dije que eso de guiarse por esas cosas no dejaba de ser primitivo. Que una persona medianamente inteligente, fijate que no digo INTELIGENTE, digamos...dentro de lo normal..., no puede jugarse su destino a la ruleta. Que alguna vez...,me resulta dificil recordar cuando, pero creo que alguna vez, no le hice caso a la bendita alarma, y con el tiempo noté que estaba equivocada.


Comenzamos a salir...vino a conocer a mis padres...salimos de vacaciones juntos...compartimos videos y libros...todo bien.


Pero por más que yo pateaba la alarma para el costado...nada...ella seguía.


Como la relación ya se veía como sólida...lo charlé con el. Por supuesto me dijo que era cosa de chicos. Mejor dicho de chicas! Que a esta edad no iba a creer en esas tonterías. Que estaba demostrado que lo nuestro era cierto y que no había dudas.


Yo quería creerlo...pero la intuición maldita, pudo más que yo...Lo cité y se lo comuniqué. Me pidió que no tomáramos medidas sin pensarlo...que nos diéramos un tiempo...digamos un mes...y nos volviéramos a encontrar. Entonces, en un mes...te espero en casa, me dijo. Seguro de que volvería para olvidar para siempre mis alarmas tontas...


Durante los primeros días...la cosa no cambió. Yo seguía en mis trece. Pero con el tiempo... los momentos pasados, su sonrisa, sus mimos, me fueron ablandando...y empecé a extrañarlo...


Cuando faltaban seis días para el mes...eso fué ayer, me tome un taxi y fuí como una loca a su casa...en el camino, me iba reprochando haber sido tan estúpida como para creer en esas cosas, etc, etc.


Al llegar a la casa salía la señora del portero, y como me conocía, me hizo pasar...Cuando llegué a la puerta, oí risas y una voz femenina...te juro que parecía un erizo...todos los pelos de punta...Toqué el timbre insistentemente y me dí a conocer. El muy caradura abrió. Despeinado, la camisa abierta, y en el sillón...sentadita bastante acalorada y todavía con una sonrisa sexy-boba en la boca...mi mejor amiga...la de siempre, casi hermana...le decía yo.


No, no te asustes...no hice locuras...me dí media vuelta ...y tratando de no perder la dignidad...me fuí.


Bueno, le dije para consolarla, podés seguir creyendo en tu intuición!! No...me gritó. Me falló....!! No te das cuenta?...Me falló con ella!!

lunes, enero 7

El cofre

Wilham Waterhouse (1846-1917)

Solía quedarme a dormir con mis abuelos maternos. El abuelo me preparaba una cama que el llamaba "nidito", en una habitación al lado de la de ellos. Yo dormía hasta que por la mañana, oía carraspear a mi abuela . Corría y me asomaba a su puerta. Ella levantaba la ropa de cama y me hacía lugar a su lado. El abuelo ya estaba trabajando, y esos momentos con mi abuela, que no era muy demostrativa, son los que más recuerdo. Una de esas mañanas, noté un pequeño cofre junto a la radio capilla que tenían en el dormitorio. Nunca había visto uno tan lindo. Le dije a la abuela que era muy lindo. Ella me contestó...ah, si, es muy viejo. Sólo eso. Y noté algo de tristeza en su voz. Cuando la miré me sonrió y me instó a levantarme.



Pasó mucho tiempo...Ya era una jovencita...y no recordaba el cofrecito...hasta que lo ví nuevamente, esta vez, en la mesa de luz de la abuela. Ya más atrevida, intenté abrirlo para verlo por dentro. Estaba cerrado con llave.



Me quedé intrigada...pero en esa época los nietos tratábamos de usted a los abuelos, y no nos atrevíamos mucho a preguntar.



Una vez...estando en casa de una tia, hermana de mamá, buscando unos libros, encontré un cuaderno, con una escritura muy parecida a la de mi madre. Pensando que era algo que había escrito para la escuela, cuando era chica, me puse a leer. Era casi un recordatorio. Un apunte como para no olvidarse, o para que nadie olvidara.



A medida que leía, comprendí que no era la letra de mi madre...si no la de mi abuela. Los tiempos y los paisajes, correspondían a una niñez más lejana.



Se trataba de la historia de un hombre destinado a sacerdote, que había desistido de serlo. Se había enamorado de una joven. Esta tuvo un hijo suyo y los padres la mandaron lejos...como era usual en esa época. Pasaron tres años...y el conoció a otra mujer. Se casaron. A los dos años...no estaba la explicación de cómo, se enteraron de que la joven madre había muerto casi enseguida de dar a luz, que el niño recién nacido fué criado por unos campesinos...y que este niño, había muerto a los cinco años, el día anterior.


Decidieron, de común acuerdo, ir a buscarlo, para enterrarlo cerca de ellos.


Hicieron un largo viaje hasta el lejano lugar. Y para apurar trámites, y quizás dinero que no tenían, decidieron traerlo en brazos en el carruaje. Imagínense a esta joven mujer, casi recién casada, que por amor a su marido, hizo tantas leguas con un niño muerto en brazos...fingiendo que estaba enfermo!!


En el final, el relato mencionaba un pequeño anillo y una cinta azul, que era todo lo que quedaba de ese niño.


No parecía ficción. Como dije, parecía escrito con fidelidad y con detalles como para el recuerdo.


Guardé el manuscrito en su lugar., pero nunca olvidé la historia.


Mi abuela murió a los 92 años. Yo ya tenía nietos...Cuando una de mis tias me dijo si quería algún recuerdo de ella, yo pedí el cofrecito. Nadie preguntó por que y me lo dieron.


Seguía cerrado. Lo conservé , por respeto de esa manera por un tiempo. Pero un día, sin poder parar mi curiosidad, lo forcé.


En su interior, había una cinta desteñida y un pequeño anillo. También una foto amarillenta de una pareja joven. Cuando pude verla mejor...noté que eran mis bisabuelos.

viernes, diciembre 28

Quien habla solo


Quien habla solo espera

hablar a Dios un día....

Antonio Machado


Una casa en el campo....de piedra. Un paisaje otoñal, soleado. Algunas lomas sembradas de tréboles. Al final de la casa un banco, también de piedra. Un anciano sentado. Me recuerda a alguien. Ya sé, es igual a la figura del pesebre de cuando era niña...Aquél hombre fumando su pipa, apoyado en un tronco, con el perro al lado.

Conversa con...nadie. Pero sus gestos, sus palabras, parecen tan entusiastas, que uno llega, si no a ver, a imaginarse a su interlocutor. Al parecer, hablan de una oveja...no discuten, pero ...casi. Es una tontería perder el tiempo en eso, por más importante que sea para ellos...

El lugar es hermoso, el día perfecto...un pequeño paraíso.

De pronto, una fuerza me arrastra. Es algo que surge como un rio de lava en mi interior. Sin poder hacer nada...me va alejando del lugar...

Me resisto. Intento asirme de lo que pasa rápidamente a mi alrededor. No logro parar la carrera. Me tiro al suelo. Araño la tierra. Pero no hay forma.

De pronto, decido que no quiero irme. Que ése lugar, es mi lugar....

Grito tan fuerte como puedo. Un grito largo y furioso.

Ahora estoy nuevamente a unos pasos del anciano. Ya no habla. Se vuelve hacia su compañero imaginario. Luego me mira, y dice...Tenía razón él, me dijo que usted...volvería.

miércoles, diciembre 26

Charla entre árboles


Dos viejos árboles en la Plaza de los dos Congresos, en Buenos Aires, estaban conversando. LLevan allí tanto tiempo, que tienen muchas historias para contarse. A pesar de lo que todos creen, no hablan sólo de lo que pasa a su alrededor. Ellos saben todo. Aunque están arraigados en un lugar, el viento, la lluvia y los pájaros, les traen noticias de todo el mundo.


A veces filosofan sobre cosas que escucharon, otras, sobre lo que vieron. Tienen mucha memoria y cuando alguien dice o piensa...si ellos hablaran...no se engaña en cuanto a sus recuerdos, pero sí en cuánto a que no hablan.


Esta vez vieron a una mujer mayor, sentada al sol con su pareja y cuando ella levantó la vista y los miró con cariño, se acordaron de haberla visto en un cochecito con sus padres, en el mismo lugar. A veces la perdían de vista por un tiempo...y volvían a verla con más años, por eso la reconocieron enseguida. Esta vez ella le dijo a su esposo, si estos árboles me recordaran en el cochecito...como me contaron mis padres, estarán diciendo...miren como envejeció!! El esposo se rió...pero nosotros no, porque era verdad!


Podemos contarles también todo lo que vivimos en esa plaza...a veces tranquila, con niños que pasan hacia la calesita. A veces alborotada por militantes de diversos partidos políticos, o por defensores de distintas causas. Otras con carpas levantadas en protesta..o para exposiciones.


Aburrirnos, no nos aburrimos. Pero en las tardes tranquilas, solemos conversar de cosas más profundas que la historia del lugar. Y creo, que si alguno se tomara la molestia de poner atención, nos escucharía. Algunas veces, los niños nos acarician, entonces les decimos algo...y ellos lo oyen. Tenemos la esperanza de que algún adulto crea lo que les cuentan sus hijos o sobrinos o nietos...Pero quién le dá importancia a las fantasías de las inocentes criaturas!!


martes, diciembre 18

Jubilación


Se recordaba trabajando desde chica. Había crecido en el campo y era normal que todos trabajaran en cuánto podían caminar. Por supuesto era de familia pobre. Cuando conoció al que sería su primer marido...creyó tocar el cielo con las manos. Aunque era mayor que ella, su educación y buenos modales, la enamoraron de inmediato. Se casó y tuvo dos hijos varones y cuando aún eran chicos, su marido enfermó y entonces salió nuevamente a trabajar. Era una tarea muy dura en una imprenta, que pensó, sería hasta que su marido mejorara. Esto no sucedió. Cuando quedó viuda, siguió trabajando. Siempre soñando con el momento en que pudiera dejar de hacerlo. Como sucede en la ficción...conoció a otro hombre que pensó sería su futuro de paz y descanso, pero este hombre, también enfermó. Karma que tienen algunas?

Cuando llegó su hora de jubilarse, al hacer los trámites, sus buenos patrones no habían aportado lo suficiente...siguió por tres años más.

Ahora si, ya está . Le faltan apenas unos días.

No ve la hora de salir a pasear, ir a mirar vidrieras, levantarse tarde. No tener por fin obligaciones...

Ayer la encontré en la calle. Me comentó que habló con el patrón para seguir un poco más.

Cuando la miré, tan asombrada que se me debió haber visto en la cara, me dijo...es que en casa entre mi esposo enfermo...y mi hijo que se divorció y se vino a vivir con sus dos hijos...no sé...me canso más...

jueves, diciembre 13


Estoy cansada. No sólo hoy, casi siempre. Me encanta salir a caminar, pero poco y volver enseguida. También me acerco en cuánto veo que mis amos cenan. Ellos siempre tienen algo para mi.

No siempre fué así. Yo era muy juguetona y hasta bastante brava, no crean. No aceptaba a cualquiera cerca de mis amos...

Me llevaban a todas partes. A esos lugares con agua, que al principio me asustaban un poco, pero después me encantaban. Ellos le decían mar. Dormíamos en una casa que no era como la nuestra, se movía con el viento...y a mi me gustaba por que podía escuchar todo lo que hacía la gente alrededor. Si...que lindo era! No me dejaban suelta...por lo que saben, no era confiable...una vez le mordí la cola a un hombre que vino con un palo a buscar papeles...No sé, así me dijeron, pero no me gustó verlo al lado de mis amos con eso en la mano.

También hacíamos largas caminatas. Ahora quiero ir, pero me dicen que no, que me canso. Y...si, es verdad.

Mis amos me dicen que si yo fuera ellos tendría 130 años...Me miman mucho, y sé que no quieren dejarme sola...si salen, en cuánto llegan, si yo no los oí, me llaman..no sé por que se ponen ansiosos.

Noto que me quieren ...si. Todo el día me hablan con cariño y me acarician. En cuanto no me siento del todo saludable, a veces me pasa, llaman al veterinario...y dale con los "remedios" que según dice mi ama, es por mi bien...Y debe ser, siempre me mejoro..

Bueno, después de un pequeño paseo alrededor de mi ama que está sentada mirando algo brillante, y haciendo unos ruiditos en algo sobre la mesa, me voy a acostar otra vez...Les dije que estoy cansada...Además, voy a aprovechar que la gata duerme...la quiero, hasta la beso de vez en cuando...pero siempre quiere jugar...y yo...ya no estoy para eso...




Daisy, es nuestra perrita...bastante parecida a esta que ilustra el spot. Tiene 18 años...muchos para cualquier animalito de su especie...y no queremos dejarla sola...aunque sabemos, que en cualquier momento nos dejará. En general, parece feliz. Así queremos que sea hasta que Dios la llame...por que no sé si sabrán que hay un Paraiso para los animalitos, cosa que ellos se merecen mucho más que nosotros...

martes, diciembre 11

Arbolito Navideño



Nuestra familia festejaba, desde siempre ,las navidades en la casa de una hermana de mamá. Era la misma casa donde habían festejado su casamiento, nuestros padres. Con lugar suficiente para albergar a toda la familia, y un enorme patio, era el lugar ideal para eso. Nuestra tia armaba un gran arbolito con frágiles figuras y con velas de verdad, y yo esperaba ansiosa, que ella después de las doce...me regalara uno de los pájaros que adornaba el árbol, cosa que hacía siempre.


Más tarde, cuando ya teníamos once o doce años, papá trajo una guirnalda importada de holanda, que simulaba pequeñas velas, y nos armaron un árbol.


Ese, sería el primero, cronológicamente. Pero el primero para nosotros, fué cuando teníamos catorce años mi hermano, y quince yo.


Teníamos una nueva vecina de nuestra edad, que tenía un lindo nacimiento (Belen, o pesebre, como quieran llamarlo) pero deseaba un árbol. Nosotros, no


teníamos nacimiento....pero sí un árbol con luces, que era una novedad para ella.


La solución, era lógica . Buscamos un lugar que nos gustara a los tres, y allí armamos el nuestro con pesebre. Hicimos en comunidad, adornos, con cáscaras de huevo, cajitas , etc, y las agregamos a los adornos que teníamos. Como para darle más personalidad. Después fuimos juntos a comprar pequeños regalos para toda la familia y tuvimos la más hermosa navidad que recuerde de nuestra juventud-infancia.


Cuando vinieron los hijos, y luego los nietos...siempre procuré que el espíritu navideño, acompañara nuestras fiestas. Aún hoy, pase lo que pase, armo el pesebre y el arbolito, y escucho villancicos...y cuando abro la caja de adornos...me encuentro con el viejo pesebre, sus figuras medio mutiladas y descascaradas, y el chino de cascarón de huevo...y vuelvo a escuchar nuestras risas felices.


lunes, diciembre 3

La anciana


La anciana pasaba su vida mirando por la puerta entreabierta. No había mucho para ver. Eran dos departamentos por piso. Sólo un pasillo corto los separaba.
Los vecinos, que eran muchachos jóvenes, la saludaban cuando entraban o salían. Un poco molestos a veces. Sentían como una vigilancia de parte de la anciana.
No era lo que ella quería. En realidad, habiendo tapiado algunas ventanas y colocado espesos cortinados en otras, no tenía otro mundo.
No siempre había sido así...Antes tuvo un marido. Casada ya de mayor con un primo hermano que quedó viudo, se puso en contra a la hija de él y a las sobrinas de ambos, por la herencia.
No es que hubiera mucho. Algunas joyitas, algunos manteles, cristalería, adornos y lámparas, que le iban desapareciendo cuando alguna de las sobrinas venía.
Vivía de su pequeña jubilación...que no le alcanzaba para mucho...por lo que algunas vecinas colaboraban con pequeñas ayudas, que se cobraban con muebles, espejos, en fin, cosas más voluminosas, que las sobrinas no podían llevar.
Eso sí...quedaba el departamento. Y todas, la hija y las otras, merodeaban como fieras en asecho esperando su muerte.
Mientras, seguía en su lugar...viendo pasar su estrecho mundito convertido en pasillo, sentada junto a la puerta.
Los vecinos no tenían nada en contra de ella. Era dulce y amable. Pero tampoco demostraban cariño o paciencia. Más bien les molestaba ese continuo espiar.
Una mañana no abrió la puerta.
Después dijeron que alguien había escuchado como un golpe la tarde anterior.
Al parecer, quizo subirse a algo...para colgar una cortina. Una de las sobrinas, la encontró en el piso del baño, muerta. La cortina nunca apareció en la escena. Tranquilizaron sus conciencias...pero la anciana, que tenía muchos años, no necesitaba más que una pequeña escalera, para dejarse llevar a otras alturas.