
Como cambian las cosas!!. Recuerdo cuando el Mercado de Abasto era eso. Un mercado. Enorme para nuestro ojos de niño. Lugar de interminables aventuras para las pandillas de pibes, entre los que se encontraba mi hermano. Pandillas que no tenían nada que ver con las de ahora. Lo más "malo" que hacían era jugar a la pelota en la calle, o escamotear una fruta en los depósitos de las fruterias. Ese edificio, con sus enormes arcadas, sus laberintos y altos techos, hacían las delicias de nuestra infantil fantasía. Basta verlo ahora, para comprobar que es un lugar muy chic, muy fashion, con atrayentes vidrieras y pisos cubiertos de gente a toda hora.
Ni hablar de los barrios. Hoy escuché que el colegio primario tan recordado, el de mi infancia. Está en Palermo!! Pero si nosotros vivíamos en , según quién lo dijera, Almagro o vulgarmente en " el Abasto", a escasas cuadras de la casa de Gardel!!
Van estirando los barrios para hacerlos más redituables. Y como Palermo está de moda....lo estiramos unas 20 cuadras más para cada lado...y ya está. Tenemos Palermo para rato.
Dios! Que vieja me estoy poniendo...todo cambia tanto a mi alrededor!
Creo que por eso me gusta tanto este viejo barrio. Con orgullo digo, de los más viejos. Con sus cúpulas, sus altillos...sus edificios ancianos pero bellos, con historia...
Es cierto estoy envejeciendo...pero gracias a Dios!!