martes, septiembre 15


Miró a su alrededor. Estaba extasiada con lo que veía. No por desconocimiento...Era un lugar al que había entrado varias veces para curiosear. Es cierto. Es un lugar histórico en la no tan larga vida de Buenos Aires.

Hace más de 100 años, se inauguraba la Avenida de Mayo. Se hizo por una cuestión mas bien simbólica, pero práctica. Esta hermosa avenida que se realizó al estilo parisino de Haussman, según consta, une al Poder Ejecutivo con el Poder Legislativo. O sea La Casa de Gobierno, o Casa Rosada, con el edificio del Congreso de la Nación.

Ella estaba agradecida a don Torcuato de Alvear que la proyectó en 1883. Como siempre pasa en Buenos Aires...cada cosa que se hace, es largamente discutida por los contrarios a la idea...y llevó bastante tiempo terminarla. Se la llamó también...la Avenida de los Pleitos.

Para cuando se inauguró.....ya no se parecía al modelo parisino. Ese barrio estaba habitado por mayoría de españoles, quienes con sus zarzuelas y su espíritu la convirtieron en algo muy distinto.

Los hoteles que antes estaban por los alrededores de la plaza de mayo...fueron llenando la otrora lujosa avenida. Era lugar obligado de bares, algunos aún están, en donde se reunían políticos, escritores, y bohemios , tanto argentinos como españoles, en "peñas" , así les decían , donde se discutía acaloradamente...y muchas veces se terminaba en grandes peleas.

Todo esto, hacía que ella amara, mucho en verdad, esta avenida que todavía es muy hermosa. Y allí estaba este lugar. Sabía desde siempre que allí había funcionado Radio Stentor, que tenía fama de ser la de mejor programación en esa época, que ahí se habían hospedado los más importantes visitantes de España. Garcia Lorca, que estuvo 5 meses, Lola Flores, Carmen Amaya...etc.

Era el Hotel Castelar. Cuidadosamente conservado.

Se sentó junto a un espejo. Pidió algo, sólo para sacarse de encima cuanto antes a la camarera...cerró los ojos, respiró hondo...y esperó. Esperó ansiosa pero pacientemente, que alguno de los que estuvieron bajo ese techo, quizá mirándose en ese mismo espejo...se sentara con ella.

6 comentarios:

Roberto Esmoris Lara dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=Wv-T5XclTV0

(en este link hay un video-visita guiada)
Yiyita, qué lindo texto cuando se cumplen 80 años de este hermoso "monumento" porteño. En la habitación 704, se habrá desvelado Federico antes del estreno de Bodas de Sangre.
Me haces un lugar en la mesa?...te prometo que me quedaré callado si alguien del pasado viene a visitarnos.
Besos, manitaquerí
Gracias por esta evocación

Alicia M dijo...

Manitoquerí...sabes que siempre hay un lugar para vos en mi mesa. Pobre del espíritu que se acerque! Lo volveríamos loco con nuestras preguntas, pero sigo pensando que están...aunque no los veamos.Ah! siempre que paseo por esa avenida...estás conmigo...por algo es "nuestra" arteria más querida.
Besos y abrazos, como cada día..

ana. dijo...

Yiyì: una de las primeras cosas que hice cuando llegué a Buenos Aires, fue sentarme en una de esas mesas del Castelar, era invierno, hacia mucho frio y me pedí un submarino calentito :), mientras imaginaba a Federico y su duende:
"...Lleno de manos cortadas
y coronitas de flores,
el mar de los juramentos
resonaba, no se dónde.
Y el cielo daba portazos
al brusco rumor del bosque,
mientras clamaban las luces
en los altos corredores..."
Creo que era algo asi, te lo recité a viva voz, Yiyì

Te quiero mucho,
(acompañándonos,siempre)

Goliardo dijo...

Viejita querida, si no me equivoco es en Talcahuano y Avenida de mayo, que está el viejo edificio de lo que hasta hace un tiempo se llammaba DGI, y ahora no sé como se llama, un edificio impresionante, de mármoles, yesos,hierro y bronces, de grandes ventanales convertidos en tenebrosas oficinas con pisos de pinotea de cien años. Allí trabajaba mi amigo del alma Leandro-Abbas Cucaniensis, quien me contaba un día que lo fui a ver allí, que tenía una compañera que había sido bailarina, y recordaba cada día que ese había sido, si no me equivoco, el Gran Hotel Argentino en el que se había alojado el gran Nijinsky cuando estuvo en Buenos Aires. Por tal razón, la compañera en cuestión se la pasaba andando a los saltos, dando giros en el aire y haciendo figuuras de ballet mientras trabajaba, porque decía que el alma del genio andaba dando vueltas por ahí, y sencillamente la poseía. Quien sabe, por lo visto en Avenida de Mayo es cuestión de andar atento, parece que los fantasmas no se comunican con cualquiera. Por las dudas, la próxima vez que hagamos un paseo por esos queridos lares, me llevo un block y lápiz, no sea cosa que algo se me escape si se prooduce un encuentro.
Besísimos.

Alicia M dijo...

Querida Anita...no me extraña que tu primera salida en Baires...fuera a un lugar preferido por mi!
Ya iremos algún día!. Mientras ...trato de encontrarte y no lo logro. Y seguro que mi última nota no te llegó...
Besos y muuuuchos cariños. Y gracias por la poesía de nuestro Lorca!!

Alicia M dijo...

Goliardo querido. Sí, ese era el Hotel Argentino. Esa zona era la más paqueta en una época y todos los grandes, artistas incluídos, se alojaban por ahí...Será por eso que me siento tan bien en esa avenida...los fantasmas son muy amables y sueño con que alguno se acerque y me acompañe un rato...Insisto, tal vez pase...
Besos enormes y abrazos mil.