
Siempre se sentía inspirada por las flores, el verde, la naturaleza. Por algo había elegido nacer en Primavera.
No era el año nuevo, o su fecha de cumpleaños..no. A ella le surgían imágines cuando veía los primeros brotes de primavera. No siempre la primavera llega con buen tiempo...pero la naturaleza, a pesar de todo, logra su triunfo imponiendo brotes y cantos alados.
Sus imágines eran en realidad, trozos de su vida. Se iban encadenando para mostrarle, lo que a ella, hasta ese momento, le parecía una vida mediocre.
Como siempre hacía...se sentó en el borde de un cantero. Que era su forma de acercarse a las flores...culpa del cemento que la rodeaba.
Y se acurrucó en el principio de la niñez que recordaba...desde allí, se vio crecer ante la reprobación de su familia. Era la rara...la que nunca se acomodaba del todo a los demás. Hiciera lo que hiciera, parece que lo hacía mal. Su familia de clase media le reprobaba que fuera más feliz jugando a vivir cuentos imaginados con la hija del plomero, que era la vecina con la que mejor se llevaba, que jugando a las muñecas con la hija del doctor...que siempre estaba hecha una espuma con sus vestidos impecables y sus muñecas importadas igualitas a ella.
El caso, es que siguió siendo así a medida que pasaba el tiempo...Nunca estaba en el lugar indicado por las reglas.
Terminaron pensando que no tenía remedio y la trataban como si fuera medio "tontita".
Para demostrar que no, estudió y sacó muy buenas notas. Pero en cuanto terminó...decidió independizarse.
En esa época...la única manera de hacerlo...era casarse.
Su hermana mayor se había casado con un hombre de negocios. Su segunda hermana con un abogado. Eran el sueño de todo padre que se preciara.
Ella se casó, enamorada, para colmo, con un empleado de origen humilde que para peor, era profundamente honesto y nunca lograría subir de status por medio de malas mañas.
O sea que para los padres...un fracaso.
Las continuas diatribas de sus padres contra su marido, no hacían que dejara de quererlo. Pero con el tiempo llegaron a confundirla y hasta dejó de ir a las reuniones familiares por no oírlos.
La vida le dio , al fin, la razón. El hombre de negocios cometió un gran fraude que lo tuvo guardado en la sombra por un tiempo...y aunque con el pasar de los meses las cosas se fueron olvidando...nunca más se habló de el en familia.
Su segunda hermana...se supo que su doctorcito la hacía infiel con cualquiera...y además la castigaba física y psicológicamente, cada vez que intentaba decir algo.
Lo sentía tanto por ellas...que no había tenido en cuenta, hasta ahora, que ella era la más lograda.
Juan era el mejor hombre que hubiera podido elegir. Sus hijos, criados con cierta estrechez pero rodeados de amor...eran muy buenos y estaban estudiando y trabajando...mientras que sus sobrinos, seguían los pasos de sus padres.
Se sintió tan feliz al darse cuenta...que cantó una estrofa de su canción preferida, cosa que no se puede hacer en medio de la ciudad sin ser visto como bicho raro, y no le importó que hasta la aplaudieran con sorna.
Al fin comprendía...que la rara no era ella. Que el mundo es raro y los que no quieren adaptarse a eso...son más inteligentes...no "tontitos"