
Durante días, había estado viviendo como en tinieblas. Es decir, el tiempo pasó como un fantasma lento y desencajado alrededor suyo y ella no sabía en que día estaba ni cuánto dormía, si es que dormía...por que se le confundía el sueño con la realidad. Esto último era una bendición. Era preferible estar en esa nebulosa...
Pero de pronto, no sabía por que, se sintió despabilada y ,si no con ganas, dispuesta a seguir su vida. Recordaba que todo empezó cuando Javier le habló del viaje. Era un viaje largo y lo explicó con gran entusiasmo. Le dio lujo de detalles y le describió los lugares, tan bien, que ella creyó que alguna vez había estado ahí.
Lo malo, es que no la incluía. Le dijo que era de trabajo, que no podría atenderla, que la empresa le pagaba sus gastos, pero yendo los dos, perdería dinero y ...etc, etc.
Literalmente, se le cayó el mundo. No solo estaba muy enamorada. Su relación era profunda y apasionada. Cada día, al separarse, tenía que hacer grandes esfuerzos para volver a ser ella y borrarse de la memoria los besos de fuego, las caricias interminables que la hacían temblar de deseo, sus palabras de amor...
Cuanto duraría el viaje?...No se, un mes . Tal vez más...Como haría para vivir sin volverse loca ? Nos hablamos...dijo el. No todos los días...tal vez no pueda...pero podemos mandarnos mails...
Así fue...no quedaba otra...La empresa fijó la fecha. El no quiso que lo despidiera. Dijo que no podría soportar verla diciendo adiós....
Se quedó sola. Rumiando su tristeza, soportando su insoportable soledad.
No duró mucho...Al día siguiente de su partida...supo que el avión nunca llegaría.
El accidente ocurrió en pleno vuelo. Nadie sobrevivió.
Su familia no la dejó encender la radio, ni la televisión. No se compraron diarios.
Ella se hundió en llanto y desesperación. Su familia, en el fondo agradecía que ella se hubiera quedado.
Por eso no sabía cuantos días pasaron hasta esa misma, después supo, mañana.
La madre, contenta de verla salir de su pozo, le hizo una rica comida...y le entregó la correspondencia y la larga lista de llamados de sus amistades.
Leyendo las condolencias y las notas de ánimo de sus amigas...descubrió algo que la dejó extrañada...una de sus mas queridas amigas, no figuraba en las cartas...ni en los llamados....
Cuando le preguntó a la madre...fue ella la que en medio de llantos, le contó que esa amiga, estaba con Javier en el avión...
Al principio no entendió...y se largó a llorar...hasta que una lucecita se le apareció, y terminó por cambiar su pena en terrible ira!!
Los muy infames!! Un mes!! No vengas a despedirme!!
De pronto, se levantó, se lavó la cara, se arregló un poco...y salió al fresco de la tarde...cada vez más aliviada...y con más ganas de vivir....