
Siempre le pareció que en la vida...hay un antes y un después. Es decir, no uno...si no varios. Como esto es acumulativo, uno nunca vuelve igual de una situación, un viaje, una muerte cercana, un nacimiento...etc., esto sería, la famosa madurez.
En su caso, pensó, en lineas generales fue su salida del hogar paterno cuando se casó..y desde ahí, antes de los hijos, antes de los nietos, antes de los viajes, antes de la enfermedad, y después de todo eso. Sobre todo, antes del verdadero amor...pero de eso no se espera un después. Si no la eternidad en estado de gracia.
Sin duda que uno cambia...y mucho, con lo vivido. A veces para bien, otras para mal. Según la experiencia de cada uno.
El mas drástico de los cambios...se da en la enfermedad. Tener una de esas bravas y largas enfermedades, de las que hay que levantarse una y otra vez. De las que no se sabe si se sale ni como se sale. Ese cambio...que ella no le deseaba a nadie, era el más difícil.
En un principio, hay que cambiar la forma de vivir...no se pueden hacer cosas que antes se hacían...pero pronto se convierte en un cambio total.
Lo que antes parecía tan importante, ya no lo es...o no lo es tanto. Por supuesto hay un futuro más cercano...desaparece el largo plazo. Los colores son más brillantes, o lo parecen. La música es más hermosa...y los paisajes, y las plantas y las flores y los pájaros...y así hasta el infinito.
Bueno, tal vez le pasaba solo a ella. Era su caso.
Su corazón se abría cada vez más a todo lo bello y al amor que la rodeaba. Quería atrapar todo lo bueno que pasaba por su lado. Leer, escribir, en fin, que todo lo bello le entrara por los poros, la inundara de amor y paz...y que a su vez, no la dejara fuera de las penas y necesidades verdaderas de los seres con problemas de todo tipo...que había por el mundo. En una palabra...se iba espiritualizando hacia una persona mejor.
Descubrió...en el repaso de su vida...que no era tan mala su enfermedad. Al menos había algo positivo...Un camino a ser mejor persona. Si, se pagaba caro...pero también pensó...que había muchos que se creían inmortales, que hacían maldades donde fueran. A esos personajes...les vendría bien pasar unos días de incertidumbre sobre su futuro, un pequeño miedo mezclado con dolor. Digamos, un buen susto, no pedía mucho. Algo, que tan solo le cambiara el rumbo a sus vidas. Una piedra en medio del camino...para cambiar y ser más humildes, más honrados, más nobles... tal vez, más buena gente!
En su caso, pensó, en lineas generales fue su salida del hogar paterno cuando se casó..y desde ahí, antes de los hijos, antes de los nietos, antes de los viajes, antes de la enfermedad, y después de todo eso. Sobre todo, antes del verdadero amor...pero de eso no se espera un después. Si no la eternidad en estado de gracia.
Sin duda que uno cambia...y mucho, con lo vivido. A veces para bien, otras para mal. Según la experiencia de cada uno.
El mas drástico de los cambios...se da en la enfermedad. Tener una de esas bravas y largas enfermedades, de las que hay que levantarse una y otra vez. De las que no se sabe si se sale ni como se sale. Ese cambio...que ella no le deseaba a nadie, era el más difícil.
En un principio, hay que cambiar la forma de vivir...no se pueden hacer cosas que antes se hacían...pero pronto se convierte en un cambio total.
Lo que antes parecía tan importante, ya no lo es...o no lo es tanto. Por supuesto hay un futuro más cercano...desaparece el largo plazo. Los colores son más brillantes, o lo parecen. La música es más hermosa...y los paisajes, y las plantas y las flores y los pájaros...y así hasta el infinito.
Bueno, tal vez le pasaba solo a ella. Era su caso.
Su corazón se abría cada vez más a todo lo bello y al amor que la rodeaba. Quería atrapar todo lo bueno que pasaba por su lado. Leer, escribir, en fin, que todo lo bello le entrara por los poros, la inundara de amor y paz...y que a su vez, no la dejara fuera de las penas y necesidades verdaderas de los seres con problemas de todo tipo...que había por el mundo. En una palabra...se iba espiritualizando hacia una persona mejor.
Descubrió...en el repaso de su vida...que no era tan mala su enfermedad. Al menos había algo positivo...Un camino a ser mejor persona. Si, se pagaba caro...pero también pensó...que había muchos que se creían inmortales, que hacían maldades donde fueran. A esos personajes...les vendría bien pasar unos días de incertidumbre sobre su futuro, un pequeño miedo mezclado con dolor. Digamos, un buen susto, no pedía mucho. Algo, que tan solo le cambiara el rumbo a sus vidas. Una piedra en medio del camino...para cambiar y ser más humildes, más honrados, más nobles... tal vez, más buena gente!